Cuando se sabe decir que NO, el SÍ tiene un sabor muy distinto.
Alejandro Jodorowsky
Los límites se ponen desde que estamos pequeños cuando ya somos adultos no se asemeja a algo natural, ya pasamos a un esquema secundario, es decir, poner antes de mi propio bienestar el de los demás. No por ello te estamos limitando a no poner tus propios límites en tu vida actual.
El no poder poner límites se va formando desde la primera infancia y se va construyendo en cada estructura de la personalidad. ¿Recuerdas cuándo fue la primera vez que dijiste que sí, solo por complacer a los demás? ¿Lo hiciste para evitar un conflicto o por miedo a ser rechazado?
Cuando los límites fueron frágiles, o no se pusieron, aprendemos que decir no no vale.
En estos tiempos de celebraciones, convivencias, tradiciones, costumbres, cuando más felices o alegres debemos estar, es cuando más presión social, enfado, cansancio, incomodidad, molestia surgen si no establecemos limites personales, si no lo hacemos no vamos a disfrutar sin perder el equilibrio emocional.
El poner límites es importante para evitar situaciones de agotamiento emocional y físico. Proteger tu espacio, tu tiempo y energía; siempre tú como prioridad para fomentar relaciones sanas y de respeto mutuo.
Algunos límites útiles en tiempos de festividades son:
- Decidir. Cuanto tiempo puedes pasar en reuniones o fiestas. "Gracias por invitarme, pero solo puedo quedarme un rato."
- De consumo. Moderar la ingesta de comida, alcohol o los gastos de acuerdo a las posibilidades que tú tienes. Organiza tu agenda y comunica tus límites antes de la fecha.
- Interacción. Elegir con quien si convivir, con quien no y evitar temas de conversación que puedan generar incomodidad o algún altercado. "Prefiero no hablar de ese tema."
- Espacio. Tener descansos dentro de las festividades, algo personal, solo. "Cuidarte no es egoísmo, es respeto a ti y a tu espacio personal".
- Decir no. Algunas actividades pueden generar estrés. "No puedo participar por un tema de salud".
Los límites son una parte de nuestro autocuidado.
Son saludables, normales y necesarios.
Doreen Virtud
Aquí te presentamos algunas frases cortas para poner límites:
Con la familia:
- Tiempo: "Me alegra estar aquí, pero necesito irme temprano."
- Conversaciones: "Prefiero no hablar de política hoy, mejor disfrutemos la cena."
- Regalos: "Este año decidí no participar en intercambios, pero feliz de compartir la reunión."
Con amigos:
- Consumo: "Gracias, pero ya no quiero más bebida."
- Actividades: "Me uno un rato, pero no puedo quedarme hasta tarde."
- Espacio personal: "Voy a salir a tomar aire, regreso enseguida."
Con compañeros del trabajo y jefes:
- Eventos sociales: "Aprecio la invitación, pero no puedo asistir esta vez."
- Interacciones: "Prefiero no hablar de temas laborales fuera de la oficina."
- Tiempo: "Me quedo un rato para saludar, pero después me retiro."
Tips para que funcionen:
- Usa un tono amable y firme.
- Agradece siempre antes de marcar el límite.
- Sé consistente: si dices que te vas temprano, hazlo.
- Recuerda que cuidar tu bienestar no es egoísmo.
Los límites personales en festividades son una forma de celebrar con autenticidad y bienestar, sin dejar de lado tu paz mental.