En la era digital, las redes sociales se han convertido en el escaparate más poderoso para marcas, proyectos y personas. Y aunque el texto sigue siendo importante, la imagen es la verdadera protagonista.
Adler sostiene que "no podemos imaginar la actividad psicológica en aislamiento. Solo podemos imaginarla en relación con su entorno, recibiendo y respondiendo a estímulos externos".
- Las imágenes son estímulos externos que capturan la atención del usuario.
Nuestro cerebro procesa las imágenes mucho más rápido que las palabras. En un entorno donde los usuarios hacen scroll sin parar, una fotografía llamativa o un diseño creativo puede detenerlos en cuestión de segundos.
- La interacción psicológica (emociones, recuerdos, motivaciones) surge en respuesta a esos estímulos visuales.
Una imagen bien elegida despierta emociones: alegría, nostalgia, motivación. Esa conexión emocional es la que impulsa a los usuarios a interactuar, compartir y recordar.
- La identidad digital se construye en relación con el entorno social, tal como Adler describe la dinámica entre individuo y contexto.
Las imágenes no solo transmiten información, también construyen la identidad de una marca o persona. El estilo, los colores y la composición visual generan coherencia y reconocimiento. Una cuenta con estética definida transmite profesionalismo y confianza.
Entonces, nos comparamos en redes sociales porque buscamos evaluar nuestras propias capacidades, opiniones y valor personal.
El psicólogo social Leon Festinger explicó este fenómeno en su
teoría de la comparación social (1954), señalando que las personas tienden a compararse con los demás para construir su auto concepto.
- Exposición constante: las redes sociales muestran vidas, logros y experiencias de otros en tiempo real, lo que facilita la comparación.
- Evaluación personal: según Festinger, las personas necesitan referencias externas para evaluar sus habilidades y opiniones. En redes, esas referencias están siempre disponibles.
- Impacto emocional: compararse puede generar motivación, pero también sentimientos de inferioridad, ansiedad o malestar psicológico.
- Construcción de identidad: al observar a otros, los usuarios ajustan su comportamiento y su autoimagen para encajar en estándares sociales percibidos.
Así, la comparación muestra que la imagen en redes sociales no es solo estética, sino un vehículo de interacción psicológica y social, coherente con la visión de Adler y Festinger de que la mente siempre responde al entorno.
Referencias:
- Adler, A. (1930/2025). Comprender la vida. Bookey.
- Festinger, L. (1954). A theory of social comparison processes. Human Relations.