¿ESTAS EN UNA SITUACIÓN DE CRISIS?
¿Cómo se romantiza el cansancio? Estar siempre ocupado es sinónimo de éxito. Trabajar sin parar es igual a productividad, así se endulza el cansancio.
Ciertamente es que el descanso no debe ser considerado un lujo sino una necesidad y muy urgente.
Si has sentido que duermes mucho y aun así estás cansado, debes saber que el síndrome de Burnout no solo es estrés, también es cansancio, vacío, agotamiento. El descanso físico no te repara, tu cerebro baja la motivación.
En cierta ocasión viendo mi computadora me llego un pensamiento muy claro, no estoy cansado de trabajar estoy vacío de sentido, mi cerebro no me pide dormir, me pide desconectarme de la idea de que todo lo puedo, que soy ese ser que no necesita más combustible para seguir funcionando si no una reparación a fondo mediante la regulación.
Existe el malestar moderno, el cansancio en el cual fungen tres vertientes: liquidez, inexistencia y vacío. Las personas no se sienten bien consigo mismas, sienten que no encajan en ningún lugar, que no son parte de nada a pesar de tener un trabajo estable, una familia consolidada y se encuentren inmerso en una sociedad donde cuenta con un rol importante.
El malestar acumulado hace que la persona sufra de manera psíquica generando un desequilibrio emocional. Es un problema de salud social que en lugar de disminuir con la llegada de mayores herramientas tecnológicas se ha revertido, o se ha incrementado al grado de deshumanizar y despersonalizar al individuo.
En el pensamiento freudiano el malestar en la sociedad se relaciona íntimamente con el cansancio contemporáneo y su romantización como una prolongación cultural de la tensión entre el individuo y la sociedad.
Culturalmente la sociedad nos exige reprimir los impulsos y someternos a normas esto genera culpa y frustración. El humano no logrará la satisfacción en una sociedad que limita su libertad para garantizar la convivencia. Actualmente el cansancio se convierte en un síntoma muy claro del malestar: la sobre exigencia laboral, la hiperproductividad y la presión social desgastan al individuo. El sujeto sacrifica su bienestar emocional para cumplir con las demandas de la cultura.
En varios entornos el cansancio se utiliza como señal de éxito, compromiso, "ponerte la camiseta", pasión por el trabajo. De esta manera se justifica la represión, se glorifica el sacrificio y se normaliza la insatisfacción. Freud diría que la romantización es una forma de racionalizar la renuncia al placer, convirtiendo el sufrimiento en virtud. Un ejemplo muy claro sería el discurso laboral que glorifica frases como:
La sociedad promueve la idea de que si estamos cansados es algo admirable o valeroso, al grado que nos insertamos tanto esta idea que aceptamos el malestar como parte de nuestra propia identidad. Por ello al estar descansando o estableciendo límites se perpetúa la represión y se refuerza el sentimiento de culpa. ¿Cuántas veces al momento de descansar de tu empleo te sientes tan culpable por tirarte en el sillón a no hacer nada? ¡Aun tienes mucho que limpiar, la ropa no se lavará sola, nadie te hará tu comida!
La romantización del cansancio es una estrategia cultural para hacer soportable el malestar inevitable de la civilización.
Freud, S. (1930/2012). El malestar en la cultura (L. López-Ballesteros, Trad.). Alianza Editorial.
Mar. 25, 2024